
TERCERA CINTA: DONDE, ANTES DE HABLAR DE LOS VASCOS -ETA Y EL MLNV- QUE QUIEREN HACER UNA REVOLUCION SOCIALISTA, SE EXPLICA EL COMO Y EL POR QUE DEL HUNDIMIENTO DE LA UNION SOVIETICA Y SU "SOCIALISMO REAL"
Los errores de la URSS -¿inevitables?- que ayudaron desde dentro a su hundimiento
Nos conviene ahora mismo a tí y a mí que hagamos un alto en el camino de estas consideraciones. Creo que a estas alturas tendrás una idea bastante clara del mecanismo básico de la sucesión de acontecimientos que ha llevado al acontecimiento histórico más importante de los últimos cuarenta años y que está condicionando de forma importante tu vida y la mía: el hundimiento y desaparición de la URSS. Pero debo insistirte ahora en algo que ya te he apuntado antes y que deberemos recordar una y otra vez a lo largo de estas cintas, si sigues escuchándolas. Debo insistirte en la necesidad de intentar comprender la realidad en su totalidad. Lo que es lo mismo que insistir en la necesidad de intentar comprender la realidad en su complejidad. La realidad no es nunca sencilla. Y hay que estar muy alerta frente a la tentación de apuntarse a una explicación sencilla de una realidad compleja.
Hacer eso ahora mismo supone que tú y yo debemos hacernos algunas preguntas. Debemos admitir que los datos que te he estado citando y los hechos que te he estado relatando apuntan claramente a que el hundimiento de la URSS (y su desaparición como entidad política y su metamorfosis en la actual caótica y fantasmal C.E.I. de la que se han separado varias Repúblicas que antes formaban parte de la URSS) ha sido el efecto de la carrera de armamentos que le impusieron los Estados Unidos, gracias a la cual le vencieron al destrozar su economía. Pero admitido esto debemos preguntarnos: ¿fue esa la única causa de ese hundimiento?. ¿No hubo causas internas?.
La respuesta es, naturalmente, que ciertamente podemos -y debemos- identificar fenómenos internos, realidades internas de la URSS, que han intervenido también en su hundimiento.
Para identificar esos fenómenos tendremos, en primer lugar, que desembarazarnos de una cortina de humo, de una desorientación inducida que los medios de comunicación de masas capitalistas (prensa, radio y televisión) están continuamente lanzando a nuestros ojos y a nuestros oídos. ¿No es verdad que la infinidad de reportajes, artículos, entrevistas y comentarios que todos los días vomitan sobre nosotros esos medios sobre "la miseria y el hambre en Rusia" le empujan a uno a pensar que los ex-soviéticos están metidos en el mismo saco que los paupérrimos africanos, que los más miserables del empobrecido Tercer Mundo?. Y, sin embargo, sin minusvalorar ni un ápice la profundísima crisis económica y social que se abate sobre la ex-URSS, nada es más engañoso que pensar en ella como un área miserable, sin recursos ni capacidades.
Fíjate bien: todavía el año 1989, el año en que cayó el muro de Berlín y empezaron a acabarse la URSS y -con ella- el siglo XX, la producción soviética fue la mayor del mundo en petróleo, gas natural, mineral de hierro, acero, manganeso, plomo, níquel, cromo y mercurio. La URSS fué ese mismo año el segundo productor del mundo de electricidad , de aluminio, de zinc, de magnesio, de tungsteno, de uranio, de cadmio, de oro, de platino, de trigo y de azúcar en bruto. Y el tercero del mundo de carbón, cereales, cobre, antimonio y electricidad nuclear.
En los cuatro años y pico transcurridos desde 1989 es absolutamente cierto que muchos niveles de producción han caído en la ex-URSS y que ésta ha perdido puestos en varias de esas clasificaciones. Pero la pregunta que tú y yo debemos ahora plantearnos es la siguiente: ¿cómo y por qué se ha hundido en el fracaso un conjunto de países con esa riqueza en recursos naturales y en instalaciones industriales?. Pregunta tanto más intrigante cuanto que a esos recursos hay que añadir el alto nivel de sus recursos humanos: con un 98% de escolarización en 2º grado, con 326.000 bibliotecas públicas, científicas, especializadas y en los centros docentes visitadas por 234 millones de lectores al año, Con 21 millones de titulados superiores en 1987, con un millón y medio de científicos en 1986.
En su patético discurso de despedida del día de Navidad de 1991 Gorbachov planteó la pregunta y apuntó parte de la respuesta. Dijo: "El destino ha querido que en el momento en el que accedía a las más altas funciones del Estado ya estaba claro que el país iba mal. Todo aquí es abundante: la tierra, el petróleo, el gas, el carbón, los metales preciosos y otras riquezas naturales, sin contar la inteligencia y los talentos, de los que Dios no nos ha privado, y, sin embargo, vivimos peor que en los países desarrollados, incluso llevamos mayor retraso en relación a ellos. La razón era muy clara. La sociedad se ahogaba en el corsé del sistema administrativo de mando. Condenado a servir la ideología y a llevar el terrible peso de la militarización a ultranza"
Estáte atento. Porque Gorbachov planteaba la pregunta pero sólo daba parte de la respuesta. Ya hemos examinado antes tú y yo la importancia decisiva del insoportable peso de los gastos militares. Esa es la causa exógena (y principal) del hundimiento de la URSS: la amenaza militar que los Estados capitalistas le plantearon y mantuvieron desde la misma aparición de la Revolución rusa. Gorbachov apunta también la causa endógena ("el corsé del sistema administrativo de mando") pero lo hace confusa e insuficientemente. Vamos a ver si te lo aclaro yo.
"Ese corsé" del que habla Gorbachov es el resultado de la desviación de la revolución socialista rusa que, a su vez, es el resultado de la conjunción de dos fenómenos:
Primero: el fracaso de los intentos de revolución socialista en el resto de Europa. Concretamente en el país decisivo, Alemania, en 1918, 1919, 1921 y 1923 (el fracaso en Hungría en 1919 fue una corroboración). Y el consiguiente posterior aislamiento y cerco del Estado soviético por la mayoritaria (aplastantemente mayoritaria en el planeta) economía-mundo capitalista.
Segundo: la inadecuada respuesta soviética a ese cerco (el intento del "socialismo en un sólo país") instrumentado además de forma equivocada a causa de la destrucción de la clase obrera rusa que hizo la revolución y de las insuficiencias teóricas que a esa clase y a su partido guía les impidieron mantener la alianza estratégica con el campesinado.
Hay un hecho probado que debes entender bien para partir de él: que la revolución socialista rusa fué apoyada de todo corazón por la clase obrera urbana. Pero que ésa era una pequeña minoría en el océano de la población rusa: poco más de tres millones de obreros industriales en fábricas modernas como núcleo de unos diez millones de proletarios urbanos entre una población que rondaba el centenar y medio de millones de habitantes. Ahora bien, los obreros industriales revolucionarios rusos (representados por el Partido Comunista que los dirigía) se ganaron la adhesión de docenas de millones de campesinos porque en la primerísima hora del triunfo (el 27 de octubre de 1917, 9 de noviembre del calendario europeo) se aprobó el Decreto de la tierra que abolía sin indemnización la propiedad terrateniente y entregaba las fincas de la Corona, de la Iglesia y de los terratenientes a los comités agrarios y a los Soviets de Diputados Campesinos.
Pero después de ganar la Revolución esa clase obrera tuvo que ganar la guerra civil y vencer a la invasión militar de los países capitalistas. Y después de diez años de guerra mundial, guerra civil e intervención extranjera Rusia estaba devastada y hambrienta. Y los pocos millones de obreros industriales que hicieron la revolución habían desaparecido como fuerza social coherente. Los más valerosos habían muerto en la guerra civil, muchos dejaron de ser obreros para ocupar puestos en el ejército, la policía o la administración del nuevo Estado, muchos huyeron de las ciudades fustigadas por el hambre y muchos, de los pocos que restaron de esas múltiples sangrías, se desclasaron y se dedicaron al mercado negro.
Después de su victoria sobre la invasión extranjera y sobre la contrarrevolución zarista los comunistas intentaron consolidar y dar forma a su régimen. Pero entonces se encontraron con que no podían apoyarse en la clase que definían como la vanguardia y la dominante en el nuevo Estado. Porque esa clase obrera se había convertido, física y políticamente, en un fantasma. Ese fué el origen material de la degeneración burocrática del régimen soviético (más adelante te hablaré del origen teórico, del origen centrado en los errores teóricos, de esa degeneración). Faltaba la clase obrera activa y continuamente vigilante que, según el proyecto de democracia soviética formulado por Lenin y Totsky, haría valer sus derechos no sólo contra el antiguo régimen sino también contra cualquier nueva burocracia que pudiera abusar del poder o usurparlo. A falta de ella el Partido Comunista decidió ejercer la "dictadura proletaria" en nombre de un proletariado casi inexistente hasta que la vida se hiciera más normal y se formara y aumentara una nueva clase obrera. Ese fué el camino que condujo a la dictadura burocrática, al poder incontrolado y a la corrupción por el poder.
Hubo, además, otro factor muy desgraciado: las insuficiencias teóricas de la clase obrera rusa y de su partido guía que les condujeron a un grave e irreparable error en la concepción de la necesaria alianza con el campesinado. El partido comunista ruso estaba más infectado de lo que Lenin creía de la desviación economicista del marxismo europeo occidental de la II Internacional, de su absoluto menosprecio del posible papel revolucionario del campesinado y de su estúpida consideración economicista de la tecnología como "neutral".
El genio de Trotsky le había permitido ¡ya en 1905! enlazar con la penetrante intuición del Marx que escribió en 1850, que "Es natural que en las extremidades del cuerpo burgués se produzcan estallidos violentos antes que en el corazón, pues aquí la posibilidad de compensación es mayor que allí" y que "Los obreros franceses no podían dar un paso adelante mientras la marcha de la revolución no sublevase contra este orden, contra la dominación del capital, a la masa de la nación -campesinos y pequeños burgueses-.... mientras no la obligase a unirse a los proletarios como a su vanguardia". Trotsky escribió en 1906, estando en prisión y refiriéndose explícitamente a Rusia, que: "Es posible que el proletariado de un país económicamente atrasado llegue antes al poder que en un país capitalista evolucionado" y que "El proletariado, hallándose en el poder, se mostrará ante el campesinado como la clase libertadora".
El genio de Lenin le permitió comprender que el Decreto de la tierra tenía una prioridad absoluta al echar a andar la Revolución. Y durante el período 1917-1930 la alianza obrera y campesina constituyó la base del nuevo poder estatal socialista en el antiguo Imperio ruso.